La técnica de la inseminación artificial

Tratamiento de inseminación artificial IA

A partir de la década de los años 70 y debido a las diferentes técnicas que fueron apareciendo poco a poco, la inseminación artificial se empezó a popularizar como un tratamiento de fertilidad en todos los países. En el año 2006 se aprobó en España la Ley de reproducción asistida.

La inseminación artificial es un procedimiento de fertilidad en el que se colocan artificialmente espermatozoides en el cuello del útero (Inseminación Artificial Intracervical) o el útero (Inseminación Artificial Intrauterina) de una mujer. La más común y utilizada en la actualidad es la Inseminación Artificial Intrauterina (IUI).

Para comenzar este tratamiento de reproducción asistida, hay que realizar un control exhaustivo del ciclo menstrual de la mujer con kits de ovulación, ultrasonidos y análisis de sangre. El semen que se implantará es “lavado” en un laboratorio, lo que aumenta las posibilidades de éxito mientras se eliminan las sustancias químicas innecesarias y potencialmente nocivas.
Las tasas de éxito de estos tratamientos varían según el tipo de problema de fertilidad y la edad de la paciente. La mayoría de las mujeres que lo eligen tienen una probabilidad del 5 al 25 por cien de quedar embarazadas con cada ciclo menstrual. Estas probabilidades aumentan si junto con el procedimiento toma medicamentos para la fertilidad.

El proceso de la inseminación artificial IA

Se pueden distinguir dos fases en cualquier proceso de inseminación artificial IA. La primera sería el control y estimulación de la ovulación. Puede hacerse en un ciclo menstrual espontáneo o en uno provocado.

La ventaja de hacer este método de reproducción asistida en un ciclo normal es que se reduce considerablemente la posibilidad de embarazo múltiple, pero tiene el inconveniente de que es más difícil y costoso determinar el día de la ovulación y como sólo hay una, las posibilidades de éxito de la Inseminación son menores.

Si se estimula el ciclo, las posibilidades de éxito de la inseminación artificial son mayores porque hay más ovocitos, se conoce mejor el momento de la ovulación y se corrigen las posibles alteraciones del ciclo que tienen poca o nula expresión clínica.

La segunda parte sería la determinación del momento de la inseminación ya que debe tener lugar lo más próximo posible a la ovulación. Cuando la Inseminación se realiza en un ciclo espontáneo, para la determinación de la ovulación pueden usarse medios clínicos como la temperatura basal o las modificaciones del cuello y el moco cervical, o bien la determinación en orina de LH para detectar el pico de LH preovulatorio.

En ciclos estimulados, la determinación del momento de la inseminación artificial es mucho más fácil ya que se hace una primera inseminación a las 24 horas de la inyección de HCG y la segunda a las 48 horas.

¡Compártelo!Share on FacebookShare on Google+Tweet about this on TwitterShare on TumblrShare on RedditShare on StumbleUponEmail this to someone
Posted in:
About the Author

Ueg Clinic

Clínica de reproducción asistida en Barcelona. Tratamientos y técnicas de fecundación in vitro (FIV) e inseminación artificial (IA). Banco de semen y donación de óvulos.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *